5
Level B1.2Spanish story

La Cumbre del Clima

Representantes de ciento treinta y dos países se reunieron la semana pasada en Oslo para la Cumbre Mundial del Clima, la conferencia medioambiental más significativa desde el Acuerdo de París. Las apuestas no podían ser más altas. El debate central giró en torno a los objetivos de reducción de emisiones de carbono. Varias naciones ricas argumentaron que los objetivos actuales eran poco realistas y propusieron que se ampliaran una década más. Los países en desarrollo, sin embargo, insistieron en que esto sería catastrófico. Sus representantes señalaron que ya estaban sufriendo las consecuencias — sequías extremas, aumento del nivel del mar y tormentas cada vez más frecuentes — a pesar de haber contribuido menos al problema. El tercer día se anunció un avance. Una coalición de cuarenta naciones había acordado un compromiso vinculante: una reducción del 45% en las emisiones de carbono para 2035. El acuerdo fue recibido con optimismo prudente por parte de los científicos, quienes señalaron que, aunque el objetivo era ambicioso, seguía siendo técnicamente alcanzable. No todos los delegados quedaron satisfechos. Los representantes de varios estados productores de petróleo abandonaron la sesión final argumentando que el calendario era demasiado agresivo y causaría daños económicos. Un delegado declaró que su país no ratificaría el acuerdo a menos que se estableciera un fondo de compensación para las industrias afectadas. Los grupos ecologistas protestaron fuera del centro de conferencias durante toda la semana. Argumentaron que los objetivos acordados no eran suficientes. «Lo que se necesita», dijo una activista, «no es una reducción sino una eliminación, y se necesita ahora, no dentro de una década». La cumbre terminó sin un consenso total, pero con más compromisos de los que muchos esperaban. Si las promesas hechas en Oslo se traducirán en acciones concretas está por verse.

1. ¿Cuál fue el punto central de desacuerdo en la cumbre?